Sin darnos cuenta, día a día convivimos con hábitos que juegan en contra de nuestra salud y por lo tanto, de nuestra belleza.
Aquí enumeramos algunas de esas costumbres que deberíamos tratar de evitar cambiándolas por unas más saludables.
- Tacones altos
Se ven muy bien, están de moda, favorecen nuestro aspecto. Pero debemos evitar usarlos en demasía o demasiado altos.
Lo recomendable es que si usas tacones, estos sean no más altos de seis centímetros evitando el formato aguja.
El tacón desplaza el peso del cuerpo hacia delante, lo que genera tensión sobre un punto definido y ocasiona un mal riego sanguíneo además de deformaciones óseas que pueden afectar a la columna vertebral. Tampoco se recomienda usar zapatos totalmente bajos pues se ha visto que no son buenos para el retorno venoso.
Te recomendamos uses una altura de tacón media y que los tacones altísimos los uses para ocasiones especiales.
- Cruzar las piernas
Cruzar las piernas provoca problemas circulatorios. Es importante que cuides la circulación de tus piernas dejando de cruzarlas. Esto provoca la formación de várices, hinchazón y celulitis persistente.
La presión de una pierna contra la otra dificulta el correcto drenaje circulatorio y linfático. Por otra parte, el estar con las piernas cruzadas desequilibra la cadera provocando molestias a nivel lumbar.
Lo mejor es tratar de mantener las piernas apoyadas en el piso con las piernas alineadas en ángulo de 90 grados respecto al piso y al asiento en el que estemos ubicadas. También conviene- si estamos sentadas por períodos muy prolongados- pararnos de vez en cuando para estirar las piernas y dejar que la circulación fluya con el sentido de la gravedad.
- Ropa ajustada
La ropa ajustada, sobre todo si se trata de pantalones, panties o ropa interior conspira contra nuestra salud: son causantes de los problemas circulatorios que ocasionan la celulitis, estrías y hasta infecciones genitourinarias y en la piel.
Cualquier prenda ultra ajustada que utilices puede generar problemas de piel al no dejar que transpires de forma natural, y más si es época de calor. Así que haz a un lado estas prendas de mezclilla, piel y cuero, y opta mejor por la seda y el algodón.
Lo mejor es que utilices ropa interior de algodón, cómoda y que te haga sentir bien durante todo el día. Aunque es importante sentirse sexy y segura, lo es mucho más cuidar la salud.
- Secar tu cabello
O plancharlo, rizarlo y someterlo a todas esas cosas con lo que nos encanta moldearlo para cambiar nuestro look. Hacerle esto implica resecarlo, romperlo y generar la molesta caspa o algún tipo de alergias.
Aprovecha el clima fresco para secarlo naturalmente, utiliza productos orgánicos e hipoalergénicos para mantenerlo en su lugar y conviértete en fan de las mascadas, diademas y listones. No hay nada mejor que una cabellera bien cuidada y bien amada.
- No desmaquillarte
Lo peor que puedes hacer es ir a la cama con el maquillaje puesto. Es súper importante que te desmaquilles bien en las noches para que tu rostro pueda respirar y reponerse de forma natural. Si no tienes tiempo para una verdadera rutina, consigue toallas desmaquillantes, lava después tu cara y aplica una crema hidratante.
- Morderte las uñas
Morderse las uñas o los dedos por nervios, aburrimiento o hastío daña terriblemente tus manos. Además de que las uñas se quiebran, astillan y lastiman desde la raíz dificultándose su recuperación, las manos pueden llegar a mancharse luciendo opacas y sin vida. Un hábito del que te debes despedir.



